El futuro del transporte público como parte de las necesidades de movilidad

Actualmente, la financiación del transporte público la aporta el usuario con su tarifa, y también la administración central, la autonómica y la local, pero no el sector privado, que en la inmensa mayoría de los casos es el que más necesidad de transporte genera. Francia grava a empresas de más de 15 trabajadores con un impuesto destinado directamente a financiar el transporte público. La financiación del transporte público se puede resolver de una forma o de otra, pero se hace bajo los mismos esquemas tradicionales de una “red de transporte público”. Un paso más allá es lo que se está intentado implantar desde octubre de 2016 en la ciudad de Helsinki (1,4 millones de habitantes), que pretende convertir para 2025 su red de transporte público en un sistema dinámico a demanda, creando un “ecosistema de medios de transporte” en vez de una red,  integrando en un único servicio que funciona con una app todos los medios, trenes, autobuses, taxis, bicicletas, alquiler de vehículos, y que resuelve cada necesidad de transporte de cada usuario cuando la tiene, sin necesidad de que el usuario tenga un vehículo de su propiedad ni que tenga que negociar con distintos proveedores y plataformas. Es el servicio MaaS que ya ya tiene una ciudad como Madrid, pero incluyendo también los taxis y un alquiler de vehículos más flexible.  El coste de tener todos estos servicios (incluido el alquiler de vehículos) sin tener que pagar nada adicional es de 499€/mes(1).

Notas:
(1) Finlandia tiene una renta per capita de 45.703 dólares y España de 28.156 dólares (2017).

 

El precio de tener un vehículo privado

El coste del vehículo privado

Este es el resultado de un análisis de costes de movilidad en vehículo privado, para un caso de una persona que vive en Estepona, que no utiliza el coche en sus desplazamientos diarios, para saber cuánto le cuesta mensualmente tener un vehículo privado. El resultado es de 87€/mes (combustible aparte), un precio más ventajoso que un alquiler o un renting de vehículo privado a precios actuales. Repercutiendo todos los costes y considerando el total de kilómetros reales que hace esa persona, el precio por kilómetro en su vehículo privado le salió de media en casi una década a 0.177 €/km (incluido combustible). Con este coste, por último, este análisis compara una serie de “viajes tipo” con alternativas como transporte público, alquiler de vehículo o taxi. Los resultados apuntan a que no existen alternativas competitivas (en precio y regularidad) en transporte público para la mayoría de “viajes tipo” para esta persona residente en Estepona. Solo el desplazamiento a Málaga en autobús exprés (el trayecto dura lo mismo y hay horarios regulares) sale más ventajoso que hacerlo en vehículo privado (31.80€ en vehículo privado, frente a 23.80€ en autobús).

Estos resultados apuntan a que hay un problema de transporte público. Por otro lado, además de disponer de este transporte público, para que se dé el cambio de paradigma entre tener vehículo privado frente a no tenerlo (y esto será el futuro), sin tener en cuenta otros condicionantes (solo el aspecto económico), el precio mensual de disponer de un vehículo motorizado cuando se necesite (y no permanentemente, como en la actualidad), para esta persona, debe rondar en torno a los 87€ mensuales (combustible aparte; fósil o eléctrico).

Comparativa de la ratio de vehículo privado por habitante para Estepona con otras ciudades

Parque de vehículos de Estepona y otras ciudades

Capitales de provincia como Málaga y Sevilla, donde existen soluciones adecuadas de transporte público, tienen unas ratios de vehículos privados por habitante en el periodo 1991-2017 equivalentes, ligeramente inferiores en Sevilla.

La tendencia en las ratios para ciudades como Estepona o Marbella es similar entre ellas a lo largo del tiempo, y distinta a la que siguen las capitales de provincia, en ambos casos con una cantidad superior de vehículos por habitante en estas ciudades (en 2017), con una mayor diferencia en el caso de Marbella. En ambos casos este mayor índice podría estar relacionado con una inadecuada red de transporte público, aunque habrá que seguir estudiando los datos.

Se trata de un estudio muy básico que solo analiza el número de vehículos privados, porque es obvio que hay demasiados coches en las calles y, al margen de los que se mueven, hay un gran parque (rotatorio) que está permanentemente inmovilizado (dado que las calles “siempre” están ocupadas de coches aparcados). Este es un gran problema en el urbanismo actual de las ciudades. Un cambio cultural resolvería el problema, pero también será necesario aplicar políticas que fuercen el cambio de hábitos (el cultural llegará después) además de que probablemente en el futuro el cambio de paradigma vendrá cuando un ciudadano tenga un vehículo cada vez que le haga falta, sin necesidad de que sea suyo. Hasta llegado ese momento, en ciudades como Estepona o Marbella existe un problema de transporte público que solucionar.

Ciclistas se reunen en defensa del Plan Andaluz de la Bicicleta

En defensa del Plan Andaluz de la Bicicleta

Un total de 14 colectivos ciclistas de toda Andalucía se reúnen mañana sábado 16 de enero de 2016 en Antequera para coordinar acciones en defensa del Plan Andaluz por la Bicicleta (PAB),  cuya realización está en peligro:

– Almería: Alpedal
– Cádiz: Asamblea Ciclista Bahía de Cádiz, Jerez en Bici y Laboratorio Urbano de la bici
– Córdoba: Plataforma por el carril bici de Córdoba
– Granada: Granada al pedal
– Huelva: Gente que se mueve en bici por Huelva
– Jaén: Vida al Ciclista.
– Málaga: Biciestepona, Fuenmijas en Bici, Marbella Bycivic y Ruedas Redondas
– Sevilla: A contramano, Club Bike-life

En la reunión se tratarán las próximas acciones a realizar, como la celebración de bici-festaciones simultáneas en las principales ciudades andaluzas, como continuación de las ya realizadas el pasado domngo 13 de diciembre.

También se debatirá la mejor manera de establecer una coordinación estable entre los grupos.

Las principales reivindicaciones de los grupos en relación al Plan Andaluz de la Bicicleta a nivel andaluz son:

– Unos presupuestos dignos para al PAB, que garanticen su realización en los plazos fijados.
– Que se convoquen los órganos de participación y seguimiento previstos en el PAB: Mesa de la Bicicleta y Comisión de Seguimiento.
– Que se desarrollen los convenios ya firmados con los diferentes ayuntamientos para el desarrollo del PAB.

Borrador del Reglamento General de Circulación (RGC)

Título VI “De la circulación de las bicicletas”, que consta de seis artículos, con la siguiente redacción:

Artículo 174. Objeto y definiciones.

El objeto del presente título es regular las principales normas relativas a la circulación de las bicicletas. Lo dispuesto en este título es igualmente aplicable al resto de ciclos.

En todo lo no regulado en este título será de aplicación lo dispuesto en el presente reglamento respecto a los vehículos de motor.

Artículo 175. Obligaciones en el uso de la bicicleta.

Los usuarios de la bicicleta deberán cumplir las normas generales de circulación, y adoptarán las medidas adecuadas para garantizar la convivencia y la seguridad en la vía con el resto de vehículos y, especialmente, con los peatones.

Artículo 176. Posición en la vía.

1. En vías con un límite de velocidad superior a 50 km/h, los ciclistas circularán por el arcén de su derecha, si fuera transitable y suficiente, y si no lo fuera o no existiese arcén, lo harán por la derecha y lo más cerca posible del borde de la calzada.

En los descensos prolongados con curvas, cuando razones de seguridad lo permitan, los conductores de bicicletas podrán abandonar el arcén y circular por la parte derecha de la calzada que necesiten.

No obstante lo dispuesto en el artículo 38.1, los conductores de bicicletas mayores de edad podrán circular por las autovías, salvo que por razones justificadas de seguridad vial se prohíba mediante la señalización correspondiente.

Dicha prohibición se complementará con un panel que informe del itinerario alternativo. La circulación deberá tener lugar por el arcén, sin invadir la calzada en ningún caso.

2. En vías con límite de velocidad igual o inferior a 50 km/h, que dispongan de al menos dos carriles de circulación por sentido, los ciclistas circularán por la calzada y por el carril derecho, favoreciendo el tránsito del resto de vehículos que circulen a mayor velocidad. Podrán circular por los otros carriles cuando vayan a cambiar de dirección, o cuando lo precisen.

En las que dispongan de un carril de circulación por sentido, los ciclistas circularán preferentemente por la parte derecha del carril en la medida en que su seguridad y la de los otros usuarios lo permitan, favoreciendo el paso a otros vehículos.

3. Los ciclistas podrán circular en posición paralela, en columna de a dos, lo más próximo posible al extremo derecho de la vía y colocándose en hilera en tramos sin visibilidad y cuando formen aglomeraciones de tráfico. Podrán adelantar y rebasar a otros vehículos por la derecha o por la izquierda, según sea más conveniente para su seguridad.

En vías interurbanas, los cambios de dirección se deberán realizar conforme dispone el artículo 76.2.

4. Los ciclistas podrán circular en grupo sin necesidad de mantener entre ellos la distancia de separación que, para el resto de vehículos, establece el artículo 54.1. En este caso deberán extremar la atención, a fin de evitar alcances entre ellos.

5. En intersecciones reguladas por semáforo y retenciones de tráfico, podrán rebasar a los vehículos que se  encuentren detenidos, conforme a lo dispuesto en los artículos 36.4 y 56.3 de este reglamento.

6. En el ámbito urbano, se podrá permitir que las bicicletas transiten por las aceras y demás zonas peatonales, en los  términos que se establezcan mediante ordenanza municipal. En ningún caso podrá permitirse el tránsito de bicicletas  por las aceras y demás zonas peatonales en los siguientes supuestos:

a) En las aceras que dispongan de una anchura inferior a 3 metros.
b) Cuando la densidad de peatones lo impida por causar riesgo o entorpecimiento indebido.
c) A una distancia inferior a 1 metro de la fachada de los edificios.

Los menores de 14 años podrán circular en bicicleta por las aceras y demás zonas peatonales, siempre que la densidad de peatones lo permita. Un adulto podrá acompañar a uno o varios menores circulando por la acera, en las mismas condiciones.

En la circulación del ciclista por la acera y por las demás zonas peatonales, el peatón tendrá siempre la prioridad sobre el ciclista y éste deberá adaptar la velocidad de su marcha para no poner en riesgo el tránsito normal de éstos.

7. En la circulación por las aceras-bici, se estará a las siguientes reglas:

a) El ciclista circulará a velocidad moderada, atendiendo a la posible irrupción de peatones y, muy especialmente, de niños y de personas con movilidad reducida, y no podrá utilizar el resto de la acera, con las excepciones previstas en el apartado anterior, que queda reservada al tránsito de peatones.

b) El peatón no podrá transitar sobre las aceras-bici, salvo para atravesarlas. En este caso, la preferencia de paso  corresponde al ciclista.

8. En los pasos para peatones que no cuenten con pasos específicos para bicicletas, los ciclistas que circulen por la  acera-bici o por la acera podrán utilizar aquéllos para cruzar la calzada, adaptando su velocidad a la del peatón y cuidando de no ponerlos en peligro. En este caso, las bicicletas tendrán prioridad de paso sobre los vehículos a motor,  y los peatones sobre las bicicletas.

9. En la circulación dentro de las glorietas, teniendo en cuenta las normas de prioridad que establece el artículo 64, el ciclista ocupará la parte de la misma que necesite para hacerse ver. Ante la presencia de un ciclista, el resto de vehículos reducirá su velocidad, evitará en todo momento cortar su trayectoria y facilitará su maniobra.

10. En las vías urbanas donde esté limitada la velocidad a 30 km/h o inferior, la autoridad municipal podrá permitir la  circulación de las bicicletas en contrasentido, mediante el empleo de la señalización que corresponda, con el fin de  informar de ello a todos los usuarios de la vía.

Artículo 177. Velocidad.

1. Los ciclistas circularán a la velocidad que les permita mantener el control de la bicicleta, evitando caer de la misma y pudiendo detenerla en cualquier momento, siempre dentro de los límites fijados en los artículos 48 y 50 de este reglamento.

En los supuestos de circulación del ciclista por la acera y demás zonas peatonales, éste adaptará su movimiento de  marcha al del peatón, llegando a detener la bicicleta cuando fuera necesario, para garantizar su prioridad.

2. Los ciclistas podrán superar el límite de velocidad previsto para ellos en el artículo 48, especialmente en descensos pronunciados, sin sobrepasar en ningún caso los límites de velocidad establecidos para el resto de los vehículos.

Artículo 178. Transporte de personas y carga.

1. En las bicicletas, salvo en autovías, se podrá transportar carga, y pasajeros si el conductor es mayor de edad. Los   ciclos que, por construcción, no puedan ser ocupados por más de una persona podrán transportar, no obstante, cuando el conductor sea mayor de edad, un menor de hasta siete años en asiento adicional que habrá de ser  homologado.

2. El transporte de personas o carga deberá efectuarse de tal forma que no puedan:

a) Arrastrar, caer total o parcialmente, o desplazarse de manera peligrosa.
b) Comprometer la estabilidad del vehículo.
c) Ocultar los dispositivos de alumbrado o de señalización óptica.

3. Se podrán utilizar en las bicicletas remolques, semirremolques u otros elementos debidamente homologados, para el transporte de personas o de carga, en vías urbanas o en vías reservadas para este tipo de vehículos.

Artículo 179. Otras normas.

1. Los ciclistas, y en su caso los ocupantes, estarán obligados a utilizar cascos de protección homologados o certificados según la legislación vigente.  Los ciclistas en competición y los ciclistas profesionales en entrenamiento o en competición, se regirán por sus propias normas.

2. Los ciclistas podrán hacer uso del timbre para advertir de su presencia a otros usuarios de la vía.

3. Las bicicletas podrán ser transportadas por otros vehículos utilizando dispositivos destinados para ello y cumpliendo las normas generales sobre sujeción y aseguramiento de la carga. Estas normas generales de sujeción y aseguramiento de la carga también se tendrán en cuenta cuando se transporten bicicletas dentro del vehículo.

4. Los ciclistas deberán llevar encendido el alumbrado del que deban estar dotadas las bicicletas, según el Reglamento  General de Vehículos, cuando circulen entre la puesta y la salida del sol, o a cualquier hora del día en los túneles, pasos  inferiores, tramos de vía afectados por la señal “Túnel” (S-5) y cuando existan condiciones meteorológicas o  ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad. En estas circunstancias, cuando circulen por vías interurbanas, llevarán, además, colocada una prenda reflectante homologada que permita a los demás conductores y  usuarios distinguirlos a una distancia de 150 metros o, en su defecto, elementos reflectantes suficientes que permitan  que sean distinguidos a esta distancia.

5. Para indicar su posición a los vehículos que se aproximan a ellos por detrás, los ciclistas podrán hacer uso de  dispositivos de señalización que indiquen la separación lateral de 1,5 metros que todo conductor de vehículo debe  respetar al adelantarles. Estos dispositivos:

a) Serán de material flexible y podrán incluir elementos reflectantes.
b) Podrán sobresalir lateralmente un máximo de 1 metro desde el eje longitudinal de la bicicleta.
c) No podrán comprometer la estabilidad del vehículo.”

Estepona, mejor con bici