Costes y beneficios económicos de los distintos modos de transporte

Mobilidad urbana

Los análisis de coste-beneficio (CBA) se utilizan de forma generalizada para evaluar los proyectos de transporte, sin embargo, un estudio publicado recientemente en la revista Ecological Economics (Gössling et al., 2019) concluye que los distintos modelos CBA utilizado utilizan una serie de parámetros demasiado limitadas por lo que presenta una lista completa de una mayor cantidad de criterios (cambio climático; contaminación del aire; contaminación acústica; calidad del suelo y las aguas; usos del suelo; infraestructuras de tráfico; costes de fabricación, reutilización o descarte de vehículos; costes de propiedad de vehículos privados; tiempo empleado en el transporte; congestión; beneficios para la salud; accidentes; riesgo de accidentes; calidad de vida) e identifica sus costes unitarios.

Todos estos criterios se utilizan para calcular el coste externo y privado de los desplazamientos en automóvil, en bicicleta o andando en la Unión Europea. Los resultados sugieren que cada kilómetro conducido por automóvil supone un coste externo de 0,11 €/km, mientras que en bicicleta supone un beneficio de 0,18€/km y andando de 0,37€/km. Extrapolados a la cantidad total de kilómetros que recorren los ciudadanos en automóvil, en bici o andando en la Unión Europea, suponen un coste conjunto de 500.000 millones de euros por año. Debido a los efectos positivos para la salud, los desplazamientos en bicicleta suponen un beneficio externo de 24.000 millones de euros al año, y caminar, 66.000 millones de euros al año.. Este nuevo marco CBA debería utilizarse para comprender mejor las consecuencias de las diferentes decisiones de inversión en transporte, incluso a nivel municipal, en ciudades como Estepona.

TipoCoste-beneficio
Importe UE
AutomóvilCoste 0,11€/kmCoste 500.000 MM €
BicicletaBeneficio 0,18€/kmBenef. 24.000 MM €
PeatónBeneficio 0,37€/kmBenef. 66.000 MM €

Referencia:

  • Stefan Gössling, Andy Choid, Kaely Dekker y Daniel Metzlerf (2019) “The Social Cost of Automobility, Cycling and Walking in the European Union”. Ecological Economics (158): 65-74. DOI: https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2018.12.016

El fin del petróleo. Futuro abierto (RNE)

El fin del petróleo

Programa radiofónico “Futuro Abierto” de RNE, dedicado al fin del petróleo. El calentamiento global, la contaminación y las enfermedades y muertes que provoca en todo el mundo la mala calidad del aire que respiramos, entre otros, son factores determinantes para buscar alternativas viables al petróleo. A día de hoy nadie dice con certeza cuánto petróleo nos queda en el planeta pero los expertos parecen tener claro que el petróleo se dejará de consumir antes de que se agote, simplemente se irá sustituyendo paulatinamente por formas más limpias. No obstante, todavía estamos lejos de ver esos cambios profundos y estamos en el inicio de una transición hacia otro modelo energético.

El conflicto Taxi-VTC y los cambios de movilidad futuros

El conflicto Taxis vs VTC

El programa Comando Actualidad de TVE realizó un interesante reportaje sobre el conflicto Taxi-VTC, un problema que hoy está de actualidad por las huelgas protagonizadas por el sector del taxi en Barcelona o Madrid, o por anuncios como la entrada en funcionamiento de un parque de VTC en Granada, gestionado por una de las empresas del sector.

El reportaje de TVE está bien y trata muchos puntos de vista. Le falta por introducir en el debate los cambios en la sociedad que justifican la reaparición del VTC (popularización de las app, algoritmos inteligentes, optimización de tiempos muertos de vehículos y un vacío legal e inadecuada regulación) y los inevitables cambios en los modelos de movilidad futuros.

Esta guerra Taxi-VTC forzosamente será pasajera, porque cuando los vehículos sean autónomos, no harán falta ni conductores de taxis ni de VTC (la realidad es que una gran parte de las licencias VTC pertenecen a muy pocos propietarios. En el conflicto entre conductores de unos y otros vehículos, las grandes empresas propietarias de las licencias VTC intentan pasar desapercibidas, tal vez porque su interés a medio plazo sea tener una gran flota de vehículos con licencia autónomos, es decir, sin conductores).

De todas formas, no es nada eficiente (sostenible) tener un coche (sea taxi o VTC, aunque en teoría este último no podría hacerlo) dando vueltas por la ciudad a la espera de que algún cliente lo reclame: ocupa un espacio público y contamina innecesariamente. Las cosas cambiarán forzosamente.

Entrevista a Jaime Lerner

Jaime_LernerUna entrevista a Jaime Lerner con sus ideas clásicas, estupendas, por otro lado:

“Le voy a decir que es posible mejorar una ciudad en menos de tres años. No importa su escala ni las condiciones financieras. Siempre se puede construir una buena estrategia y una buena ecuación de corresponsabilidad. No comparto esa visión que plantea la tragedia de la ciudad. Si se proyecta la tragedia, se va a encontrar. Pero si se invierte la energía en cambiar tendencias pueden realizarse cambios. No debemos dejarnos manipular por lo negativo.”

“Toda ciudad tiene sus prioridades: la salud, la educación, la seguridad. Pero hay tres puntos fundamentales: la movilidad, la sostenibilidad y la coexistencia. Hay que pensar las actividades económicas conjuntamente con la calidad de vida de la gente.”

“La metáfora que me gusta usar para hablar de la calidad de vida es la de la tortuga. Ella tiene su caparazón, que se puede comparar con la estructura de una ciudad. Si cortásemos ese caparazón, separaríamos su vida por un lado, su trabajo por allá, su ocio por otra parte. Eso es lo que hacemos en la mayoría de las ciudades: separamos las funciones urbanas. Y eso termina matando a la tortuga.”

“El coche a combustible es como nuestra suegra. Con ella debemos tener buenas relaciones, pero no podemos dejar que comande nuestra vida. Si la única mujer de nuestra vida es nuestra suegra, entonces tenemos un problema.”

“Se trata de acciones puntuales, rápidas, que den nueva energía a la ciudad. No tienen que ser grandes obras. Hay que driblear la burocracia”
“¿Qué relación hay entre la innovación, las ideas creativas y el presupuesto? Si hay creatividad, usted quita un cero del presupuesto. Y si tiene además sustentabilidad, quita dos ceros. ”

Puede leerse completa en : Montevideo “tendría que vender todos los contenedores de basura”

Hay falta de comunicación entre políticos y arquitectos

Jaime Lerner
Naciones Unidas le contrató como consultor de asuntos urbanos tras transformar su ciudad natal, Curitiba (Brasil). Ha sido la voz de la profesión en la Unión Internacional de Arquitectos entre 2002 y 2005

Se hace extraño observar cómo este urbanista de fisonomía y apellido polaco se expresa con un perfecto español y acento brasileño, aunque sus coordenadas vitales lo explican. De padres inmigrantes de Polonia, Jaime Lerner nació en Curitiba (Brasil), en 1937, ciudad a la que contribuyó a transformar tras ser elegido alcalde en tres ocasiones. Esto le valió el Premio de Medio Ambiente, concedido por la ONU en 1990. Después le llegarían otros, como el prestigioso World Tecnology Award for Transportation (2001) o el Sir Robert Mathew en 2002. Su secreto reside en suprimir cifras al presupuesto: “Si quieres creatividad quita un cero, si buscas sostenibilidad quita dos y si quieres solidaridad asume tu identidad respetando la diversidad“.

¿Qué papel ha jugado o debería haber jugado el arquitecto en esta crisis?

Deberían haber estado más preocupados por la ciudad. Si una nación no es generosa con sus ciudades, no lo es tampoco con su gente. La historia nos ha demostrado que siempre que se separa la actividad económica de los asentamientos humanos ocurre un desastre. La ciudad que separa sus funciones o divide a la gente por sus ingresos, edad o religión, no acaba siendo una ciudad humana. El rol de los que se ocupan de la ciudad, ya sean políticos, arquitectos o planificadores, necesita tener esto en mente. Es tiempo de sustituir la egoarquitectura por la ecoarquitectura.

Usted ha sido uno de los pocos arquitectos que se ha implicado en la primera línea de la política, ¿qué conclusión saca?

Creo que hoy hay una falta de comunicación entre políticos, arquitectos y la gente. Para paliar esto, habría que proponer una idea o un proyecto, y la gran mayoría debería entender que eso es lo deseable. De esta forma, todos ayudarían. En muchas ciudades del mundo no veo una visión clara, esto origina que no haya prioridades y que los emprendedores se transformen, al final, en simples especuladores.

¿Aplicó eso en Curitiba?

Sí. Desde el comienzo la gente sabía cuál era la propuesta para la ciudad: juntar vida, trabajo y ocio. No teníamos todas las respuestas, pero al mismo tiempo aprendí a que innovar era comenzar y dejar espacios para que la gente te corrija cuando tú no está en el camino correcto. Curitiba se ha convertido en una referencia porque conseguimos hacer el mayor número de transformaciones urbanas en poco tiempo.

¿Piensa que, si se transforma una ciudad, la gente puede cambiar?

Sin duda. Gran parte de las ciudades en el mundo están preparadas para los coches, en cambio, nosotros la diseñamos para la gente. En vez de pensar en un metro que suponía una gran inversión, estudiamos las características del metro (rapidez y frecuencia) para aplicarlo a la superficie. Como hacían falta 250 millones de dólares para la flota, decidimos hacer un ejercicio de corresponsabilidad. Proponer a las compañías privadas que invirtieran en la flota y pagarlas por kilómetro rodado. Gracias a la gran rotación de los pasajeros, que vivían y trabajaban en el mismo lugar, el proyecto se pago sólo. Hoy transporta a 2,3 millones de pasajeros y está implantado en 83 ciudades, de México, Bolivia, China, etc.

¿Qué les diría entonces a quienes se quejan de la falta de presupuesto para acometer ideas?

Que ni la escala, ni los recursos financieros son impedimentos para hacer nuevos proyectos. Hay que tener voluntad política, solidaridad, estrategia y sobre todo, saber montar un sistema de corresponsabilidad. Pero le voy a poner otro ejemplo: Río de Janeiro invirtió 800 millones de dólares para limpiar la Bahía. Nosotros no los teníamos, así que alcanzamos un acuerdo con los pescadores por el que les comprábamos la basura que nos traían. Así, si el día no era bueno para la pesca, cogían basura. Sus recursos aumentaron y la basura fue desapareciendo, al tiempo que aumentaba la pesca.

¿Cómo ve la gran urbe del siglo XXI?

Para mí, las ciudades no están bien. El mejor ejemplo de calidad de vida es la tortuga porque aglutina vida, trabajo y movimiento juntos. Si separáramos el caparazón del cuerpo provocaríamos lo que están ocurriendo en las ciudades: guetos de gente muy rica, con lugares muy pobres, poblaciones que viven aquí pero trabajan allá. Es necesario afrontar los tres grandes problemas, que son la movilidad, la sostenibilidad y la socio-diversidad o convivencia.

¿Y cómo se solucionan?

La mejor manera de integrar es a través de los niños. Hay que mezclar más. Cuanto más se mezcla, más humana es la ciudad.

¿Y el problema del tráfico?

Hay que promover una alternativa, pero para que la gente la utilice tiene que ser para mejor. Para itinerarios de rutina, se debería incentivar la utilización del transporte público, que en el caso de Madrid es muy bueno. Pero quienes todavía quisieran utilizar el coche para la última milla, podría ponerse en funcionamiento un sistema de coches en alquiler como las bicicletas. Ahora estoy implicado en el prototipo de este coche que presentaremos en Francia.

Menos estrellas y más constelación

Hace ocho años que dejó la política y ahora está plenamente dedicado a la arquitectura y a las ciudades. Asegura que se siente muy orgulloso de las estrellas que integran la profesión, pero confiesa que “se necesita más una constelación de arquitectos preocupados por las urbes”.

Cree que cada arquitecto tiene una propuesta para su ciudad. En este sentido, afirma que “el mayor movimiento político que los arquitectos pueden hacer es proponer ideas, más que reuniones o asambleas, porque incluso aunque éstas no se desarrolle siempre darán origen a otras ideas”. Aboga por un mayor compromiso del profesional con la sostenibilidad, “que no tiene tanto que ver con los materiales, sino con una ecuación entre lo que se ahorra y lo que se desperdicia”.

Vía: Cinco Días, el 19/10/2010