¿Quién se ha comido mi acera?

Quién se ha comido mi acera

Yuly Jara escribe en El Salto Diario sobre un problema derivado del colapso automovilístico en las ciudades: la desaparición de las aceras, consecuencia de ese enorme e ineficiente parque (rotatorio) de vehículos permanentemente inmovilizados. Como sociedad (porque cada caso personal seguramente esté justificado), esa ingente cantidad de vehículos aparcados, sin utiilizar, deteriorándose, ocupando calles y aceras (espacios públicos), es uno de los gastos colectivos más absurdos que tenemos

El coche eléctrico no es la solución

Usted va a pagar el coche eléctrico, aunque nunca tenga uno

El físico e investigador del CSIC, Antonio Turiel,  plantea un interesante análisis en su blog The Crash Oil, acerca el coche électrico y sus problemas: “Usted va a pagar el coche eléctrico, aunque nunca tenga uno“.

Trata el tema exclusivamente desde el punto de vista energético. Añado a este enfoque que el coche eléctrico no evita el colapso en ciudades y carreteras, que es el principal problema al que nos enfrentamos a corto plazo, además de la contaminación. Más aún sabiendo que la ratio de vehículo por habitante sigue creciendo por encima del aumento de población, consecuencia del crecimiento de los cascos urbanos y la dispersión de los extrarradios.

Por qué ha mejorado tanto el tráfico con la huelga de taxis

La huelga de taxis reduce el tráfico en Madrid

Un artículo publicado por Daniele Grasso en El País, analiza con interesantes datos y estadisticas por qué ha mejorado tanto el tráfico en Madrid con la huelga de taxis. Dejando a un lado el conflicto laboral, las incongruencias de la normativa y el preocupante asunto de la titularidad de las licencias (¿no podría legislarse para que un mismo propietario no pudiese tener más de dos licencias, de taxi o VTC?), lo que está claro es que no es nada eficiente (sostenible) tener un coche dando vueltas por la ciudad a la espera de que algún cliente lo reclame: ocupa un espacio público y contamina innecesariamente.