El coche eléctrico no es la solución

Usted va a pagar el coche eléctrico, aunque nunca tenga uno

El físico e investigador del CSIC, Antonio Turiel,  plantea un interesante análisis en su blog The Crash Oil, acerca el coche électrico y sus problemas: «Usted va a pagar el coche eléctrico, aunque nunca tenga uno«.

Trata el tema exclusivamente desde el punto de vista energético. Añado a este enfoque que el coche eléctrico no evita el colapso en ciudades y carreteras, que es el principal problema al que nos enfrentamos a corto plazo, además de la contaminación. Más aún sabiendo que la ratio de vehículo por habitante sigue creciendo por encima del aumento de población, consecuencia del crecimiento de los cascos urbanos y la dispersión de los extrarradios.

Por qué ha mejorado tanto el tráfico con la huelga de taxis

La huelga de taxis reduce el tráfico en Madrid

Un artículo publicado por Daniele Grasso en El País, analiza con interesantes datos y estadisticas por qué ha mejorado tanto el tráfico en Madrid con la huelga de taxis. Dejando a un lado el conflicto laboral, las incongruencias de la normativa y el preocupante asunto de la titularidad de las licencias (¿no podría legislarse para que un mismo propietario no pudiese tener más de dos licencias, de taxi o VTC?), lo que está claro es que no es nada eficiente (sostenible) tener un coche dando vueltas por la ciudad a la espera de que algún cliente lo reclame: ocupa un espacio público y contamina innecesariamente.

El precio de tener un vehículo privado

El coste del vehículo privado

Este es el resultado de un análisis de costes de movilidad en vehículo privado, para un caso de una persona que vive en Estepona, que no utiliza el coche en sus desplazamientos diarios, para saber cuánto le cuesta mensualmente tener un vehículo privado. El resultado es de 87€/mes (combustible aparte), un precio más ventajoso que un alquiler o un renting de vehículo privado a precios actuales. Repercutiendo todos los costes y considerando el total de kilómetros reales que hace esa persona, el precio por kilómetro en su vehículo privado le salió de media en casi una década a 0.177 €/km (incluido combustible). Con este coste, por último, este análisis compara una serie de “viajes tipo” con alternativas como transporte público, alquiler de vehículo o taxi. Los resultados apuntan a que no existen alternativas competitivas (en precio y regularidad) en transporte público para la mayoría de “viajes tipo” para esta persona residente en Estepona. Solo el desplazamiento a Málaga en autobús exprés (el trayecto dura lo mismo y hay horarios regulares) sale más ventajoso que hacerlo en vehículo privado (31.80€ en vehículo privado, frente a 23.80€ en autobús).

Estos resultados apuntan a que hay un problema de transporte público. Por otro lado, además de disponer de este transporte público, para que se dé el cambio de paradigma entre tener vehículo privado frente a no tenerlo (y esto será el futuro), sin tener en cuenta otros condicionantes (solo el aspecto económico), el precio mensual de disponer de un vehículo motorizado cuando se necesite (y no permanentemente, como en la actualidad), para esta persona, debe rondar en torno a los 87€ mensuales (combustible aparte; fósil o eléctrico).

Comparativa de la ratio de vehículo privado por habitante para Estepona con otras ciudades

Parque de vehículos de Estepona y otras ciudades

Capitales de provincia como Málaga y Sevilla, donde existen soluciones adecuadas de transporte público, tienen unas ratios de vehículos privados por habitante en el periodo 1991-2017 equivalentes, ligeramente inferiores en Sevilla.

La tendencia en las ratios para ciudades como Estepona o Marbella es similar entre ellas a lo largo del tiempo, y distinta a la que siguen las capitales de provincia, en ambos casos con una cantidad superior de vehículos por habitante en estas ciudades (en 2017), con una mayor diferencia en el caso de Marbella. En ambos casos este mayor índice podría estar relacionado con una inadecuada red de transporte público, aunque habrá que seguir estudiando los datos.

Se trata de un estudio muy básico que solo analiza el número de vehículos privados, porque es obvio que hay demasiados coches en las calles y, al margen de los que se mueven, hay un gran parque (rotatorio) que está permanentemente inmovilizado (dado que las calles «siempre» están ocupadas de coches aparcados). Este es un gran problema en el urbanismo actual de las ciudades. Un cambio cultural resolvería el problema, pero también será necesario aplicar políticas que fuercen el cambio de hábitos (el cultural llegará después) además de que probablemente en el futuro el cambio de paradigma vendrá cuando un ciudadano tenga un vehículo cada vez que le haga falta, sin necesidad de que sea suyo. Hasta llegado ese momento, en ciudades como Estepona o Marbella existe un problema de transporte público que solucionar.