Según información publicada en Malaga Hoy, el Gobierno ha definido ya la alternativa técnica preferente para extender el ferrocarril litoral hacia Marbella: la construcción de un túnel bajo la autovía A-7, una solución que permitiría superar las limitaciones orográficas y urbanísticas existentes entre Fuengirola y la mayor ciudad del país sin conexión ferroviaria.
La propuesta, basada en la técnica cut and cover mediante muros pantalla —similar a la empleada en el Metro de Málaga—, permitiría ejecutar la infraestructura por tramos de 15 a 20 kilómetros, reduciendo la afección al tráfico y facilitando una obra progresiva. Cada tramo podría tener un coste estimado de 40 a 60 millones de euros, y el plazo mínimo previsto de ejecución total no sería inferior a cuatro años, pudiendo prolongarse según las necesidades del trazado.
La alternativa con mayor respaldo técnico es prolongar la actual línea de Cercanías C-1 desde Fuengirola, aprovechando su túnel existente y dando continuidad a la línea hacia Marbella. Algunas estimaciones de coste total del tramo Málaga–Marbella se situarían entre 2.500 y 2.800 millones de euros, mientras que la extensión completa del corredor litoral entre Nerja y Algeciras podría alcanzar los 6.700 millones de euros.
El Ministerio de Transportes trabaja actualmente en el estudio de viabilidad, que se complementará con un estudio informativo posterior. De forma paralela, se deberán iniciar los procesos de expropiación, con un plazo mínimo estimado de un año entre licitación y ejecución.

60 millones de viajeros anuales
Las previsiones de demanda respaldan la necesidad de esta infraestructura: se estiman 60 millones de viajeros anuales en el conjunto de los tramos del tren litoral, con un crecimiento especialmente significativo en el eje Málaga–Fuengirola, que ya mueve 17 millones de pasajeros al año y presenta niveles de saturación del 116% en temporada alta.