Ley de ferrocarriles de 1855 y de 1877
La Ley General de Caminos de Hierro de 1855 (ley de ferrocarriles) continuó la tendencia del eje radial de comunicaciones con centro en Madrid, iniciada por las políticas de los Borbones, desarrollando un Plan General de líneas férreas que «partiendo de Madrid terminen en las costas o fronteras del reino». Pero, aunque los puertos de Cádiz y Málaga estuvieron rápidamente comunicados, la zona costera entre ambas capitales quedó incomunicada, pese a la importancia estratégica que tenía el Estrecho de Gibraltar. Se añadió a esa incomunicación la inexistencia de una red por carreteras para el mismo tramo, hecho que se ha prolongado hasta bien entrado el siglo XX y que ha mantenido aislados a la Serranía de Ronda y su tramo litoral.
La creación de esta red ferroviaria modernizó el país, pero también provocó una fiebre especuladora alrededor del ferrocarril que permitió a muchos personajes de la clase dominante enriquecerse, en no pocos casos de forma ilegal e inmoral. Este enriquecimiento, alejado de la realidad social, con una crisis industrial y agraria que provocaban carestía y hambre en la población, con el fracaso de la monarquía de Isabel II, cuyo gobierno liderado por el Partido Moderado estaba acusado de corrupción y despotismo y era incapaz de solucionar los problemas de España, y, finalmente, con una crisis financiera derivada de la baja rentabilidad del ferrocarril, lo cual provocó la quiebra de numerosos bancos y empresas y un mayor endeudamiento del Estado que tuvo que aumentar la presión fiscal, derivó en septiembre de 1868 en la revolución que dio paso al Sexenio Revolucionario (1868-1874):
Españoles: la ciudad de Cádiz puesta en armas con toda su provincia […] niega su obediencia al gobierno que reside en Madrid, segura de que es leal intérprete de los ciudadanos […] y resuelta a no deponer las armas hasta que la Nación recobre su soberanía, manifieste su voluntad y se cumpla. […] Hollada la ley fundamental (…), corrompido el sufragio por la amenaza y el soborno, […] muerto el Municipio; pasto la Administración y la Hacienda de la inmoralidad; tiranizada la enseñanza; muda la prensa […]. Tal es la España de hoy. Españoles, ¿quién la aborrece tanto que no se atreva a exclamar: ¿Así ha de ser siempre?
Extracto de la proclama de los generales sublevados en Cádiz el 19 de septiembre de 1868
El fin del Sexenio Revolucionario, tras el pronunciamiento de Martínez Campos y la Restauración monárquica de 1874, puso a su vez fin a la Primera República y conllevó numerosos cambios legislativos, entre otros, la Ley de Ferrocarriles de 1877 que derogó numerosas disposiciones promulgadas durante el Sexenio Revolucionario y recogió lo ya dispuesto en la Ley de 1855. En su Plan General, para la línea costera entre Cádiz y Málaga se diseñó una conexión doble con la bahía de Algeciras por medio de dos líneas, una de Cádiz al Campamento y otra del Campamento a Málaga.

El ferrocarril de Málaga a Estepona
La Real Orden de 3 de abril de 1878 otorgó la concesión de un ferrocarril de Málaga al Campamento, pasando por Churriana, Fuengirola, Marbella y Estepona a D. José Casado, quien tenía un convenio con una empresa de capital británico, «The Málaga & Gibraltar Railway Company», interesada en el proyecto por razones estratégicas. Contaba con una subvención del Gobierno de España de 60.000 pesetas por kilómetro. Este plano de fecha 25 de junio de 1878 es un detalle del proyecto para esta concesión que diseña todos los pasos de la línea de ferrocarril y de la carretera por los numerosos ríos y arroyos de esta montañosa costa occidental malagueña, en este caso sobre la desembocadura del río Padrón (Estepona).
Las obras de este ferrocarril se iniciaron, pero no progresaron demasiado. En 1894, el vicecónsul británico en Marbella, miembro de la Dirección de la Compañía, informaba sobre el ferrocarril de Málaga a Campamento: «Unos 17 años han pasado desde la concesión de este ferrocarril por el Gobierno Español. Desde entonces, numerosas dificultades y problemas contribuyeron al lento desarrollo de este proyecto, siendo una de ellas la obstinación de los concesionarios en pretender llevar adelante el proyecto sin ninguna ayuda económica, más allá de la subvención gubernamental. A pesar de esta pérdida de tiempo, puede considerarse una gran fortuna el haber conseguido una ventajosa renovación de la concesión por un periodo de 4 años más, a contar desde el 24 de abril de 1894, fecha en la que finalizó el plazo. Hasta la fecha sólo está terminado un kilómetro junto a Málaga, y varios diques de tierra en las cercanías de Fuengirola; no obstante, se realizan los trabajos preparatorios para la construcción de un túnel de 400 metros de largo entre Estepona y Manilva.»
Este primer intento fracasó, pero en 1912 hubo otro para construir una línea Málaga – Algeciras – Cádiz, otorgándole una concesión a D. José Nagel que tampoco fructificó. El trazado entre Málaga y Fuengirola de alguno de estos proyectos se aprovechó para la construcción de un ferrocarril de vía estrecha entre ambas poblaciones, que entró en funcionamiento el 7 de septiembre de 1916 y fue explotado por Ferrocarriles Suburbanos de Málaga hasta 1934, cuando su explotación fue asumida por EFE (Explotación de Ferrocarriles del Estado). En 1970 fue desmantelada esta línea de vía estrecha y reconvertida al ancho ibérico, siendo gestionada a partir de 1975 por RENFE y desde 2005 por ADIF.

Estación de Torremolinos, poco antes del cierre temporal de la línea en 1970
(Fotografía: Crónicas de la vía estrecha (XXII R) De Málaga a Fuengirola)
Nota: Este artículo fue publicado originalmente en iluana.com, el 7 de febrero de 2013
Referencias
- JURADO SÁNCHEZ, José. (1992) «La red viaria malagueña en la segunda mitad del siglo XVIII». Revista de Estudios Regionales, núm. 32, pp.73-106
- OCAÑA OCAÑA, Carmen; GOMEZ MORENO, Mª Luisa. (1992) «El litoral andaluz y la red de autopistas europeas: una inserción deficiente». Revista de Estudios Regionales, núm. 32, pp.139-151.
- SIERRA DE CÓZAR, Pedro. (2006) «Un proyecto fallido: The Málaga & Gibraltar Railway Company». IV Congreso de Historia Ferroviaria. Málaga, 20, 21 y 22 de septiembre de 2006
- VV.AA. (ca. 1880). Mapa de las provincias de Cádiz y Málaga, por la Dirección General de Obras Públicas. Cartoteca Histórica del Servicio Geográfico del Ejército. Vía Archivo Histórico Municipal de Estepona
- Plano del trazado del ferrocarril de 1878 en su cruce por el río El Padrón. Archivo Histórico Ferroviario. Compañía de los Ferrocarriles Andaluces. Servicio de Vía y Obras. Caja A-0042, exp. 013/2
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